Los estudiantes y profesionales académicos de artes plásticas, así como de otros terrenos de las ciencias sociales, tales como periodismo, psicología, antropología y arqueología, suelen utilizar fuentes de información únicas para sus trabajos de investigación, si se comparan con las fuentes utilizadas por otros investigadores.

Además de la bibliografía común, como libros de texto, compilaciones, revistas académicas y similares, suelen utilizar otro tipo de material para sus ensayos y trabajos investigativos, analíticos o compilatorios. Por ejemplo, obras de arte, piezas de exhibición en museos, entrevistas, programas de radio, y una variedad importante de fuentes de información.

El arte como material académico de estudio

El arte es el más importante testigo de la historia de la humanidad desde sus mismos inicios, así como de la cultura pasada y presente. Es la manifestación más ilustrativa y sincera de la mente de su creador, y siempre contiene información que trasciende al autor como individuo, por su posible trasfondo colectivo, social, cultura, intelectual, cronológico, espiritual o religioso.

Dejando de lado el significado social del contenido artístico en sí, también existen otros aspectos de las obras y piezas de arte que son objeto de estudio por parte de los profesionales del área. Por ejemplo, los materiales utilizados y la destreza del artista o artesano son una fuente importantísima de información para el estudio de sociedades antiguas, desde los primeros humanos con sus pinturas rupestres y artesanías, hasta los hallazgos arqueológicos de las civilizaciones extintas más importantes de la historia.

Estudio del arte y trabajos manuales de la antigüedad

Es común que los expertos del área realicen una suerte de estimación del avance tecnológico e intelectual de las sociedades antiguas a partir de las técnicas y materiales utilizados para sus artesanías y adornos corporales, y para la confección de sus herramientas de trabajo (para caza, pesca, recolección, agricultura, cocción y almacenamiento de alimentos, labores fúnebres, entre otros), que pueden encontrarse en diversos museos antropológicos, y que son una indicación de su nivel de asentamiento (sedentarismo) y desarrollo.

Después de todo, el desarrollo de complejas técnicas para trabajar materiales difíciles, o el establecimiento de talleres que dan cuenta de una especialización del artista, son considerados relevantes para el estudio de dicas sociedades,

No sería incorrecto considerar un componente artístico en la confección de dichas herramientas, pues con frecuencia se observa una convergencia entre la imaginación, el arte, la espiritualidad y la practicidad en estos objetos.

Estudio del arte como revelación social

Por otra parte, como bien se sabe, los distintos componentes estéticos, simbólicos y técnicos de una pieza de arte constituyen un interesante material de análisis por parte de los estudiosos. El arte más contemporáneo que el anterior es un fiel testigo de su momento de aparición, con implicaciones culturales, sociales y religiosas.

Por ejemplo, el estudio de las corrientes artísticas y de las denominadas “escuelas” constituye una parte importante de la historia del arte, y el dominio de esta información es fundamental para quienes quieran especializarse en este campo.

También es frecuente el análisis de la intención del artista de una determinada obra, incluyendo sus simbolismos y referencias, para determinar un contexto social, un condicionamiento del entorno inmediato o un propósito más allá del contenido a simple vista.

Todos estos son únicamente ejemplos concretos de la utilidad del análisis e incorporación de obras de arte y piezas de museos y galerías para el trabajo de análisis o investigación formal.

¿Cómo citar y referenciar correctamente obras de arte y piezas de museos?

Cuando surge la necesidad de incorporar una obra de arte o pieza de museo en específico, o una compilación de éstos, se debe considerar que es una fuente de información como cualquier otra, y debe ser tratada como tal.

Los cimientos de cualquier texto informativo son sus fuentes de información. Citar las fuentes cuando corresponde y adaptarlas a un formato de presentación apropiado es indispensable para que el trabajo pueda tener validación académica, así como del entorno de profesionales en el que participa.

En el momento en el que se menciona una obra de arte o pieza de museo en el texto, se deberá realizar la cita correspondiente. Existen diferentes tipos de estilo para las citas, como las normas APA (American Psychological Association) o Vancouver.

Redacción de las citas y fuentes

Utilizar una cita bibliográfica implica dos partes diferentes. La primera requiere que se indique en el texto la fuente de información. La segunda corresponde a la redacción de la fuente bibliográfica como tal, empleando el nombre de la obra, el autor, el lugar de exposición y otros datos importantes. En caso de que la obra no se haya visto en persona, también puede ser necesario indicar en qué libro o sitio web se consultó dicha obra.

El formato para ordenar esta información varía dependiendo del estilo de redacción y citas que se elija. Pero no es necesario aprender las fórmulas de memoria, pues existen sitios web que formulan bibliografías perfectas con solo agregar la información requerida en las casillas y elegir el formato que corresponda, que puede variar dependiendo de las preferencias de la institución académica o editorial, o de las preferencias del autor si publica libremente.